
Tal como decían los Redondos el futuro ya llego, y con el la tecnología a todos los ordenes de la vida.
Hoy estuve deambulando por varias zonas donde se pueden encontrar las famosas desquerías apodadas “cuevas”, esas que habitualmente están en las galerías de Avenidas como Santa Fe, Cabildo y Rivadavia, por solo citar algunas, y no pude dejar de pensar cuanto tiempo mas estarían esta mismas vendiendo los viejos cds. Lo que mas me llamo la atención es que la gente que parece ser consumidor de música en estos lugares son gente de mas de “veintipico”, me fue muy difícil encontrar jóvenes comprando y hurgando en las bateas de estas disquerias, y quizás la respuesta a esto sea tan fácil y obvia que la tengo delante de mis ojos. Los jóvenes ya nacieron con Internet y la disponibilidad de toda la música para descargar desde su casa y sin la menor molestia y costo alguno. Hoy en día desde tu computadora podes conseguir un disco que aun no salio a la venta oficialmente al igual que el demo que grabo una banda con una tirado de 100 copias en su edición original. Esta todo, y ahí nomás, ¿cual pude ser el incentivo para un chico de 14 año por ir a buscar un disco a las “cuevas” cuando lo tiene con solo presionar un par de teclas y casi sin costo? Quizás mi generación (recién entrando en los treinta) conserva esa pasión de ir por el disco recién salido o por esos clásicos que muchas veces costaba y bastante conseguir (recuerdo lo que traspire para comprar Too Fast For Love de Motley Crue) y hasta muchas veces pagar precios altísimos por el solo hecho de ser un material poco común en estas tierras.
¿Cuanto tiempo les quedara a estas disquerias? Quizás este sea el tiempo que la gente que cree que ir a la disqueria es mas que ir por una cajita con un plástico redondo que tiene algunas canciones; es mas que eso, es un ritual y una experiencia que nos apasiona por algo en especial, el amor por la música, ese amor que muchas veces el frió y poco palpable disco que da la descarga por Internet no nos da.
Confieso que bajo música por Internet, el que diga que no lo hace es un mentiroso, pero la mayoría de los discos que me interesan los voy comprando y sigo viviendo esa misma experiencia de pasar por la disqueria por mis discos, tal cual como hago desde 1990.
HUGO.
Hoy estuve deambulando por varias zonas donde se pueden encontrar las famosas desquerías apodadas “cuevas”, esas que habitualmente están en las galerías de Avenidas como Santa Fe, Cabildo y Rivadavia, por solo citar algunas, y no pude dejar de pensar cuanto tiempo mas estarían esta mismas vendiendo los viejos cds. Lo que mas me llamo la atención es que la gente que parece ser consumidor de música en estos lugares son gente de mas de “veintipico”, me fue muy difícil encontrar jóvenes comprando y hurgando en las bateas de estas disquerias, y quizás la respuesta a esto sea tan fácil y obvia que la tengo delante de mis ojos. Los jóvenes ya nacieron con Internet y la disponibilidad de toda la música para descargar desde su casa y sin la menor molestia y costo alguno. Hoy en día desde tu computadora podes conseguir un disco que aun no salio a la venta oficialmente al igual que el demo que grabo una banda con una tirado de 100 copias en su edición original. Esta todo, y ahí nomás, ¿cual pude ser el incentivo para un chico de 14 año por ir a buscar un disco a las “cuevas” cuando lo tiene con solo presionar un par de teclas y casi sin costo? Quizás mi generación (recién entrando en los treinta) conserva esa pasión de ir por el disco recién salido o por esos clásicos que muchas veces costaba y bastante conseguir (recuerdo lo que traspire para comprar Too Fast For Love de Motley Crue) y hasta muchas veces pagar precios altísimos por el solo hecho de ser un material poco común en estas tierras.
¿Cuanto tiempo les quedara a estas disquerias? Quizás este sea el tiempo que la gente que cree que ir a la disqueria es mas que ir por una cajita con un plástico redondo que tiene algunas canciones; es mas que eso, es un ritual y una experiencia que nos apasiona por algo en especial, el amor por la música, ese amor que muchas veces el frió y poco palpable disco que da la descarga por Internet no nos da.
Confieso que bajo música por Internet, el que diga que no lo hace es un mentiroso, pero la mayoría de los discos que me interesan los voy comprando y sigo viviendo esa misma experiencia de pasar por la disqueria por mis discos, tal cual como hago desde 1990.
HUGO.
1 comentarios:
yo hago lo mismo, aguante el original!!! loco tenes un mail de conatcto de la gente del blog chikero records? es que algunos links estan fiera de servicio y ver la posibilidad de que los re suban! gracias y aguante! ramiro - la banda - santiago del estero
Publicar un comentario en la entrada